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La comunidad judía británica no silenciará nuestra solidaridad con Gaza

30/05/2018


Los jóvenes judíos británicos se enfrentan a una fuerte campaña de odio de su propia comunidad por expresar su solidaridad con Gaza. Pero, a pesar de ello, más judíos británicos están luchando por ver reflejados los valores que sostienen en el gobierno israelí.

Un grupo de judíos británicos, en su mayoría jóvenes, dio un gran paso al cambiar el debate de la comunidad judía británica sobre Israel y la ocupación la semana pasada. Alrededor de 50 judíos británicos, sorprendidos por la magnitud de la muerte en Gaza, después de la masacre perpetrada por francotiradores israelíes que asesinaron a tiros a 60 palestinos en un solo día, se reunieron en la Plaza del Parlamento en el centro de Londres para nombrar a los muertos y recitar el kadish, la plegaria judía.

Aunque esta ciertamente no fue la primera vez que nos pronunciamos en contra de la violencia desatada en Gaza, esta vez se sintió notablemente diferente. De pie entre nosotros no eran solo los sospechosos habituales de varios grupos izquierdistas judíos como el Grupo Socialista Judío o Jewdas. Había líderes comunitarios, consejeros de movimiento juvenil, rabinos y jóvenes comprometidos en sus sinagogas y comunidades.

Esto refleja un cambio masivo que ha tenido lugar dentro de la comunidad en los últimos años. Muchos judíos británicos, viejos y jóvenes por igual, luchan por ver reflejados los valores que tienen en un gobierno israelí que por ahora les ha dado la espalda. Entre mis pares en la comunidad, ahora es relativamente raro encontrar a alguien que no sea crítico de alguna manera con el trato que Israel le da al pueblo palestino.

Y esto tiene sentido, porque no puedes pasar mucho tiempo enseñando a los niños judíos las enseñanzas bíblicas de búsqueda de justicia sin que algunos en la comunidad comiencen a interpretar esto como "justicia para algunos". Ya sea teológicamente correcto o no, su judaísmo se basa en la noción de "justicia" para todos.

Entonces, ¿por qué han esperado hasta ahora para hablar? Porque el palo es mucho más grande que la zanahoria. Mientras permanecíamos en Parliament Square, no pudimos evitar que un pequeño número de activistas de extrema derecha nos documentara. Tras dicha manifestación, nos han recordado que cuando un judío británico se sale del marco y cuestiona, todo el peso de la comunidad recae sobre éste.

No habíamos salido del Parliament Square cuando los videos ya corrían en línea publicados por Israel Advocacy Network, y acusándonos de simpatizar con los terroristas palestinos. Los líderes de la comunidad mordieron el anzuelo y en lugar de mantener un diálogo sobre el tema, las compuertas se abrieron para un torrente de abusos. El presidente de la Campaña Contra el Antisemitismo nos describió públicamente como una "enfermedad" y un síndrome de Estocolmo, claramente ajeno a las irónicas connotaciones de su lenguaje. Algunos, incluido el prominente bloguero anti-palestino David Collier, pidieron que seamos "identificados".

Desde entonces, los organizadores y asistentes han recibido amenazas directas. Los comentarios en las redes sociales nos han alentado, entre otras cosas, a que nos suicidemos. Algunos de los manifestantes fueron amonestados en sus lugares de trabajo y lugares de estudio, y sus medios de vida han sido amenazados. Las cosas se pusieron tan mal que hasta los amigos palestinos se pusieron en contacto para expresar solidaridad.

La virulencia ha llegado al punto de que algunas importantes figuras de la comunidad han debido intervenir para detener el abuso. Laura Janner Klausner, Rabina principal del movimiento reformista en el Reino Unido, publicó un artículo en la página principal de Jewish News esta semana pidiendo a los judíos que estaban atacándonos a que se detuvieran, pero pensamos que es poco probable que presten atención a este llamado.

Nuestros detractores afirman que estamos profanando la práctica judía mediante el uso del rezo kadish. En su artículo contra nosotros, Gideon Falter, de la Campaña Contra el Antisemitismo, recuerda la angustia sentida por aquellos que dicen esta oración por los seres queridos perdidos. Como él lo describe: "Es una oración impregnada de tristeza". No podría estar más de acuerdo pues justamente hicimos una acción para que las personas se sintieran incómodas.

Rezar el kadish fue una expresión de nuestra profunda angustia tanto por la pérdida de vidas sin sentido como porque sentimos que nuestra comunidad parece haber abandonado el proyecto de paz y justicia en Israel y Palestina. Está muy claro que el fin del sufrimiento en Gaza continuará mientras sigamos sesgados por nosotros mismos como para realizar acciones valientes para lidiar con el dolor y la pérdida de vidas del pueblo palestino.

No sé ahora si estoy más asustado por lo oscuro que se ve nuestro futuro inmediato, o emocionado por lo sacudidos que están nuestros oponentes. Pero ahora que nuestras caras han sido completamente expuestas, una cosa es clara: ya no pueden silenciarnos.

Por: Rob Abrams es un activista judío contra la ocupación de Londres.

Fuente: +972

Traducción: Federación Palestina / JKB