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Columna de Ben White: Boicotear a Israel no es una conducta antisemita

18 00:00:00/02/2016


El Gobierno Conservador del Reino Unido planea cometer un asalto a las políticas de libertad en cooperación con aquellos que se benefician de la violación de los derechos humanos. Específicamente buscan proteger a Israel de las crecientes presiones de la Campaña internacional de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS).

El Gobierno está malinterpretando intencionalmente el movimiento BDS como uno antisemita, aun cuando muchos judíos en Inglaterra y alrededor del mundo apoyan el boicot en solidaridad con Palestina.

La campaña es bastante directa y se enfoca estrictamente en la oposición a las políticas israelíes ilegales. Igual como fue el caso de boicot en Sudáfrica durante el Apartheid, esto se trata de usar una medida no violenta como una forma de generar una presión que provoque cambios y desafíe la impunidad.

El boicot a Israel se enfoca en tres elementos, ninguno de ellos tiene algo que ver con el antisemitismo. La primera es las colonias ilegales en Israel y la ocupación. Los asentamientos ilegales en Cisjordania -que han sido clasificados como crímenes de guerra por Amnistía Internacional- y los sucesivos gobiernos israelíes que han mantenido y expandido sus políticas expansionistas de apartheid reforzado por las cortes militares, las torturas, las detenciones administrativas y la violencia innecesaria.

En la Franja de Gaza los palestinos están expuestos a los devastadores ataques israelíes. En julio de 2014 más de 500 niños fueron asesinados en sus casas, en las calles o jugando fútbol en la playa. Al mismo tiempo los palestinos con ciudadanía israelí son víctimas de leyes racistas.

Esta realidad es reconocida por palestinos, grupos humanitarios israelíes y cuerpos internacionales como Amnistía internacional y Vigilantes de los Derechos humanos, como también por las resoluciones de la UN y sus agencias.

En segundo lugar el llamado al boicot se basa en la solidaridad con los palestinos. La campaña de BDS lanzada el 2005 por la ONG Palestina tiene tres ejes: acabar con la ocupación, lograr la igualdad y el derecho a regreso de los palestinos exiliados por Israel.

En tercer lugar el BDS es una táctica efectiva. Como a cualquier país, Israel es vulnerable a las presiones. Como dijo Nelson Mandela en 1958, el boicot no es "un tema de principios" sino una "arma táctica", cuya aplicación se basa "en las condiciones concretas que se están viviendo en cierto tiempo". No hay duda que Israel practica el apartheid, esto está establecido así por muchas organizaciones de derechos humanos. Por lo mismo las mismas tácticas que ayudaron a liberar Sudáfrica deben ser aplicadas.

En los últimos años la campaña del BDS ha crecido considerablemente, con compañías que han retirado su participación en Israel, desde iglesias hasta fondos de pensiones. El boicot cultural ha sido apoyado por figuras como Henning Mankell, Roger Waters, Ken Loach, Judith Butler, Elvis Costello y Mira Nair.

Pero la pregunta sigue siendo: ¿El movimiento BDS señala solo a Israel? No - en la actualidad hay docenas de campañas de boicot de los consumidores dirigidas a una variedad de abusos del Estado o del sector privado en todo el mundo, así como numerosas sanciones y embargos de armas impuestos por la Unión Europea o el Reino Unido.

La realidad es que el Reino Unido le da protección e impunidad a Israel. Esta no es la primera vez que el Gobierno ha legislado a favor de Israel. El 2011, se cambiaron algunas leyes para que aquellos israelíes que cometieron crímenes de guerra no fueran arrestados si visitaban en el Reino Unido cuando lo visitaran.

En este caso, estas propuestas tienen implicaciones mucho más amplias, ya que la prohibición también se refiere a la acción contra las compañías involucradas en el comercio de armas , combustibles fósiles y tabaco.

En respuesta a una consulta pública, distintos grupos han participado en la campaña "Protejan la Democracia Local" (Protect Local Democracy). Según War on Want, cerca de 14 mil personas han manifestado su oposición a este "ataque contra la democracia local".

Como el portavoz del Comité Nacional Palestino de BDS, Rafeef Ziadah ha señalado, estas nuevas medidas tienen pocas posibilidades de éxito de "frustrar el creciente apoyo público por la lucha palestina por la libertad, la justicia y la igualdad".

Este nuevo ataque al BDS destaca el contraste entre el crecimiento del apoyo popular por los derechos palestinos, por un lado, y el apoyo gubernamental para la ocupación por el otro. Este último puede hacer una diferencia por un tiempo, pero en última instancia, es probable que sea vulnerable a la presión de un movimiento anti- apartheid.

Fuente: Traducido por la Federación Palestina con información extraída desde The Independent