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"No necesitamos un mediador entre nosotros y nuestro opresor". Columna del Dr. Mustafa Barghouthi

26 00:00:00/01/2018


Es totalmente inaceptable que algunos funcionarios internacionales sigan diciendo que la situación en Palestina no es más que una disputa o un conflicto entre dos partes cuyas responsabilidades son iguales y que algunos repitan el pecado de Trump al considerar que los derechos de los palestinos a la libertad e independencia son condicionales a la aceptación de Israel.

La causa del pueblo palestino ha logrado grandes avances a través de 151 países que rechazaron la decisión de Trump y la firme postura de la Unión Europea contra ella y la gran reacción popular palestina, árabe e internacional, aunque las tribunas oficiales de algunos gobiernos no pudieron seguir el ritmo.

Después de todo, es inadmisible continuar hablando de un acuerdo entre las dos partes cuando Israel infringe el Derecho Internacional a diario, cuando literalmente destruye a través de sus asentamientos e impide toda posibilidad de una solución política y, sobretodo, cuando cada momento y con una persistencia impertinente establece el peor sistema racista de Apartheid en la historia.

Después de 25 años de un fallido proceso de paz, tenemos que adoptar un enfoque alternativo y diferente que devuelva la esencia y la raíz del problema a la causa palestina. Es la causa de un pueblo que lucha contra la injusticia, la opresión, la agresión y la discriminación racial. Es imperativo que se respalde la lucha del pueblo palestino contra la poderosa fuerza de la Ocupación.

No necesitamos un mediador entre nosotros como palestinos y nuestro opresor. Pero necesitamos que nuestra lucha contra él sea respaldada y apoyada para cambiar el equilibrio de poder y obligarlo a retirarse, así es como otros varios poderes coloniales se vieron obligados a retirarse y respetar la voluntad de los pueblos que luchan por su libertad.

Los países europeos, que confirmaron su reconocimiento al derechos de los palestinos sobre Jerusalén, no serán fieles a sí mismos ni a sus políticas a menos que reconozcan inmediatamente el Estado de Palestina y no tomen medidas concretas contra las violaciones israelíes.

Los palestinos no le piden a nadie que envíe ejércitos para luchar contra Israel pero es su derecho pedir a todos los países del mundo, en primer lugar a los países islámicos árabes, que corten sus relaciones con Israel, cierren sus embajadas si existieran y se unan al movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) contra Israel.

Estas movidas deben hacerse para obligar a Israel a cumplir con el Derecho Internacional, las leyes humanitarias y detener su incesante actividad criminal que comenzó hace setenta años contra el pueblo palestino.

Hay un caso noble y único, cuando el peso y la voluntad de los pueblos fueron capaces de obligar a los países y gobiernos a boicotear el régimen de apartheid en Sudáfrica hasta que fuera derrocado. Cuando Nelson Mandela fue elegido presidente de este país, dijo su famosa frase "Nuestra libertad no estará completa sin la libertad del pueblo palestino".

A partir de hoy, no podemos guardar silencio ante la injusticia. En cuanto a nosotros, los palestinos, no podemos soportar el silencio de los demás hacia Israel. A partir de hoy, es inadmisible que aceptemos que alguien nos engañe al hablar de mediación, asentamientos, coexistencia con la ocupación y persecución racial después de todo lo sucedido. Después de todos estos años, se perdió en la oscuridad un proceso interminable de "paz" que se usa para dar tiempo y cobertura a los gobernantes para expandir la construcción de asentamientos y sus operaciones judaizantes, distorsionar la narrativa y envenenar los intelectos del mundo a través del engaño de los medios.

Solo hay un camino correcto: decir al mundo que existe un derecho legítimo para el pueblo palestino, es decir, estar con él o en su contra. Si estás con él es inevitable confrontar a Israel a través de medidas prácticas y concretas, la más importante es imponerle sanciones y boicotear su ocupación y régimen racista. Quien no quiera estar de acuerdo con el derecho se verá acusado de confabularse violando el derecho internacional y con una odiosa injusticia a la que ha llegado el momento de ponerle fin.


Autor: Dr. Mustafa Barghouti, médico, político y activista palestino.
Fuente: Palestine Monitor
Traducido por Federación Palestina de Chile