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Recordando el apretón de manos Arafat-Rabin

13/09/2018


El 13 de septiembre pero de 1993, el Presidente de la Organización de Liberación de Palestina (OLP), Yasser Arafat, y el Primer Ministro israelí, Isaac Rabin, se dieron la mano después de firmar los Acuerdos de Paz de Oslo, en lo que sería un momento icónico en la historia del conflicto palestino-israelí. Sin embargo, 25 años después, la promesa de paz sigue sin cumplirse y la lucha por una patria palestina continúa, con el reconocimiento cada vez más claro de que Oslo fue un fracaso.

La Historia

El famoso apretón de manos marcó la etapa final de meses de negociaciones secretas de paz llevadas a cabo en Oslo, Noruega, entre el gobierno israelí y la facción palestina, Fatah. Bajo los términos del acuerdo, Israel acordó retirar sus tropas de la Franja de Gaza y la ocupada Cisjordania para abril de 1994. Las elecciones en Palestina se realizarían en los territorios palestinos para permitirles autonomía y autogobierno. A cambio, el Presidente Arafat firmó dos cartas renunciando a la violencia y reconociendo oficialmente el 78 por ciento de la Palestina histórica como Israel; Tel Aviv, a su vez, retiró su reconocimiento de la OLP como una organización terrorista, y afirmó que era el representante legítimo del pueblo palestino.

La cuestión de Jerusalén, los asentamientos, los refugiados palestinos y la cuestión de las fronteras estaban entre las responsabilidades de Israel. Los acuerdos también debían preservar el control exclusivo de Israel de las fronteras, el espacio aéreo y las aguas de Gaza.

El acuerdo de paz debía firmarse en Washington bajo los ujieres de la administración del presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton.

El 13 de septiembre de 1993, Clinton presentó a los dos líderes, junto con otros funcionarios estatales y ex presidentes de EE. UU. Como Jimmy Carter y George Bush, a la multitud de invitados frente a la Casa Blanca. Los dos jefes nacionales no fueron los que firmaron la declaración, en cambio, el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Shimon Peres, y su homólogo palestino, Mahmoud Abbas, hicieron la firma con aplausos.

Los dos hombres de estado se volvieron a mirar uno al otro, con los brazos del presidente Clinton extendidos entre ellos, antes de que Arafat extendiera su mano primero hacia Rabin. El apretón de manos provocó una ovación y aplausos de la audiencia. Arafat procedió a estrechar la mano de Peres y los otros funcionarios israelíes en el escenario, un movimiento no correspondido por Rabin.

En discursos pronunciados después de la firma, el primer ministro Rabin se dirigió a la multitud de reporteros y funcionarios: "Nosotros que hemos luchado contra ustedes los palestinos, les decimos hoy con voz alta y clara, suficiente sangre y lágrimas, suficiente".

"La difícil decisión que tomamos juntos requirió gran coraje", dijo Arafat en su discurso posterior. "Nuestros dos pueblos están esperando hoy esta esperanza histórica, y quieren dar a la paz una oportunidad real".

¿Qué pasó después?


El apretón de manos fue noticia de primera plana en todo el mundo, aclamada como un triunfo histórico de la paz sobre el conflicto por los medios de comunicación y los políticos. La firma de los Acuerdos de Oslo puso fin a la Primera Intifada, que había causado la muerte de cientos de palestinos y miles de heridos después de que Israel respondiera violentamente a los levantamientos populares en los territorios ocupados.

En 1994, Arafat y Rabin recibieron un Premio Nobel de la Paz por su participación en los acuerdos. Arafat también fue elegido presidente de la recientemente establecida Autoridad Palestina (AP) ese mismo año, lo que allanó el camino para la firma de Oslo II en 1995, que afirmó el establecimiento de un gobierno autónomo interino palestino. Ninguno de los dos acuerdos prometió un futuro Estado palestino.

Veinticinco años después de la firma de los Acuerdos de Oslo, la retirada militar israelí de Cisjordania nunca se ha materializado. Israel ha plantado cientos de puestos de control militares, ha ampliado los asentamientos ilegales que se han apoderado de grandes extensiones de granjas y zonas residenciales palestinas, ha construido un muro de separación ilegal y ha expulsado a los palestinos de sus hogares y los entregó a los colonos israelíes.

El sitio israelí en Gaza, ahora en su año 11, ha hecho que la Franja actualmente "sea inhabitable" tres años antes de la oscura predicción de la ONU. Gaza estuvo sometida a cuatro grandes ofensivas israelíes entre 2006 y 2014 que cobraron la vida de miles de civiles palestinos, hirieron a decenas de miles más, devastaron la infraestructura, paralizaron hospitales, destruyeron escuelas y universidades

Las partes y los patrocinadores de Oslo acordaron implementar arreglos interinos de autogobierno y un marco para facilitar las negociaciones para los asuntos del estatus final para fines de 1999. Sin embargo, dos décadas y media después, no se ha logrado progreso.

En 2015, Mahmoud Abbas dijo a la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York que Palestina aún está bajo ocupación y que, en consecuencia, la Autoridad Palestina ya no está sujeta a los Acuerdos de Oslo firmados con Israel.

Desde la elección del presidente estadounidense Donald Trump, las negociaciones para el "acuerdo del siglo" han estado en marcha, con la administración finalizando un plan que pudiera poner fin al conflicto. Los informes preliminares indican que el acuerdo de paz no requerirá una solución de dos estados y no instará a una "solución justa y justa" para el problema de los refugiados palestinos que buscan regresar, como lo han hecho las propuestas anteriores.

Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen al autor y no reflejan necesariamente la política editorial de Middle East Monitor.

Por: Hanah Hasan

Fuente: Middle East Monitor