OK

Actualidad / Noticias

Opinión | ¿Por qué la campaña del BDS en todo el mundo preocupa a Israel?

09/07/2019



El movimiento de boicot, desinversión y sanciones (BDS) está ganando impulso. No hay duda sobre esto. La campaña liderada por los palestinos por un boicot educativo, cultural y comercial a Israel tiene como objetivo obtener justicia, libertad e igualdad. Inspirado por el movimiento sudafricano contra el apartheid, la campaña del BDS comenzó en 2005 por la sociedad civil y los gobiernos para tomar medidas que presionen a Israel para que cumpla con el derecho internacional. Principalmente a poner fin a su prolongada ocupación militar y la colonización de la tierra palestina.

BDS es, por su naturaleza, una forma no violenta de resistencia. Sin embargo, las cúpulas sionistas israelíes creen que es una amenaza existencial que quiere deslegitimar la existencia de su Estado.

El movimiento global respaldado por académicos, sindicatos, asociaciones civiles y movimientos de base ha obtenido varios éxitos en el aislamiento de Israel. El año pasado, por ejemplo, 20 cantantes y artistas, incluida la cantante estadounidense Lorna Del Rey, se retiraron de un festival en Israel, tras un movimiento similar de Lorde de Nueva Zelanda meses antes. Más de 100 artistas, entre los que se encuentran destacados artistas del cine, el teatro, la literatura y la música, se unieron para firmar una declaración en apoyo al BDS.

La preocupación por el creciente movimiento ha llevado a Israel a pedir a sus aliados a través de las embajadas a que frenen el BDS por cualquier medio. Millones de dólares se han asignado a esta tarea. Alemania respondió convirtiéndose en el primer parlamento de Europa en declarar que BDS es "antisemita". De golpe, el Bundestag etiquetó a los defensores de los derechos humanos palestinos como antisemitas y advirtió que la actividad del BDS recordaba la persecución nazi de los judíos de Europa.

La decisión alemana, propuesta por la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Angela Merkel, los socialdemócratas, los Verdes y el FDP liberal, se produjo días después de que el BDS convocara a artistas para boicotear el Festival de la Canción de Eurovisión celebrado en Tel Aviv en mayo, a solo 65 Kms. de la Franja de Gaza asediada y ensangrentada. BDS argumentó que el hecho de que Israel organizara el evento equivalía a un "blanqueo" de sus políticas y el trato a los palestinos en los territorios ocupados.

En Israel, el Primer Ministro, Benjamin Netanyahu, describió la decisión contra el BDS como "importante". En lo que a él le concierne, el movimiento BDS se opone a la existencia misma de Israel, pero los palestinos dicen claramente que su existencia no entra en la discusión. Algunos dirían que la decisión de Alemania es otra manifestación de la presión ejercida por Israel para que Berlín siga pagando por el Holocausto; ya le ha pagado al "estado judío" miles de millones de dólares en "reparaciones", a pesar de que Israel ni siquiera existía cuando tuvo lugar el Holocausto.

"El boicot académico y cultural de Israel es estrictamente institucional y no está dirigido a israelíes individuales", declaró BDS en respuesta a la decisión de Alemania. "La ecuación del parlamento alemán con el movimiento no violento BDS y relacionarla con el antisemitismo se basa en mentiras descaradas. No se trata solo de un macartismo antipalestino, sino que también es una traición al derecho internacional, a la democracia alemana y a la lucha contra el racismo real antijudío".

Según Haidar Eid, profesor asociado en la Universidad de Al-Aqsa y analista político, la decisión de Berlín fue antidemocrática, violaba la constitución alemana y el fallo del "derecho a boicotear" del Parlamento Europeo de 2016". La resolución "emana de un país con una historia de antisemitismo en sus peores formas cometidas en la Segunda Guerra Mundial", escribió. "Los parlamentarios alemanes saben muy bien que el movimiento de boicot está inspirado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que no discrimina entre personas por motivos de religión, raza, sexo, etc. Está claro que la sangre palestina no agita los sentimientos. ¡De la élite gobernante en Alemania, ni la sangre judía agitó los sentimientos de sus padres!"

Sami Abu Salem, residente de Gaza, piensa que es triste que Alemania se alinee con la ilegal e inhumana ocupación israelí. "La decisión de Alemania es impactante, porque significa que no apoya la justicia y el derecho internacional", explicó. "Es irónico que apoye a las víctimas del Holocausto y hace la vista gorda para que victimicen a los palestinos". "Es una pena que no trabaje seriamente para poner fin a la colonización de la Palestina histórica por parte de Israel, lo que llevó al desarraigo y la limpieza étnica de los palestinos nativos".

Hay algunos palestinos que creen que el "antisemitismo" se está politizando para influir en los tomadores de decisiones. "La acusación intimida a quienes se atreven a criticar las acciones de Israel contra los palestinos", alegó Abed Nasser, de Gaza. Él no es el único que piensa esto.

El activista palestino de BDS, Majed Abusalama, quien fue a juicio el mes pasado en Alemania por protestar pacíficamente contra la charla de un parlamentario israelí en la Universidad Humboldt de Berlín, dijo que él y sus compañeros no están sorprendidos por la moción contra el BDS. De hecho, esperaban que Berlín hiciera todo lo que está a su alcance para limpiar su culpa histórica. "Nosotros los palestinos no debemos pagar por el pecado del Holocausto", insistió, "y nos negamos a que nos llamen antisemitas; rechazamos esta manipulación de este discurso que sirve a la propaganda israelí y la victimización a expensas de los derechos de los palestinos". Calificó la decisión alemana de "totalmente irrespetuosa" de la lucha por la justicia y la igualdad. "También es una falta de respeto a los derechos civiles en Europa. En este momento, somos más fuertes y estamos más unidos en el movimiento BDS en Alemania y Europa".

Activistas internacionales a favor de la justicia y pro palestinos prometen que no serán silenciados o disuadidos a raíz de la resolución alemana. "Fue un ataque escandaloso a la libertad de expresión", señaló la activista irlandesa del BDS, Zoe Lawlor. "Los activistas de derechos humanos en Alemania continuarán luchando por la libertad, la justicia y la igualdad para el pueblo palestino. BDS es una campaña explícitamente antirracista que lucha por la justicia". "Alemania está tratando de silenciar las críticas al Estado del Apartheid de Israel por parte de los parlamentarios de un estado que continuamente ignora la opresión de los palestinos", agregó.

Cuando el activista y periodista palestino-canadiense Khaled Barakat no pudo hablar sobre Palestina en un evento de solidaridad celebrado el 22 de junio en Berlín, las autoridades alemanas afirmaron que sus palabras podrían ser una amenaza para sus relaciones con Israel. Justificaron esto al afirmar que las ideas y el activismo político de Barakat representan una amenaza para la seguridad pública y ponen en peligro la coexistencia pacífica entre alemanes y extranjeros.

El temor de los partidarios de BDS ahora es que más países seguirán a Alemania e intentarán prohibir el movimiento. Esto deja muy claro que la campaña no violenta ha tenido un efecto en la sensibilización y la generación de apoyo para los derechos de los palestinos. Sin embargo, queda por ver si puede poner fin a la injusticia y la discriminación racial en Palestina bajo la colonización israelí, como lo hizo el movimiento contra el apartheid en Sudáfrica.

Por: Yousef Alhelou
Fuente: Middle East Monitor
Traducción Comunidad Palestina de Chile